Somos un grupo de jubilados con algo en común que va mucho más allá de la edad: una pasión irrenunciable por la bicicleta.
Antes, cuando el trabajo marcaba el ritmo de nuestras semanas, nos escapábamos siempre que podíamos. Dos, tres salidas semanales… lo justo para mantener viva la chispa. Pero llegó la jubilación —y con ella, el tiempo— y decidimos que ya no queríamos solo salir… queríamos viajar.
Así nacen estas Crónicas desde el Sillín.
Lo que comenzó como una idea entre amigos se transformó en una aventura sobre ruedas por España y Portugal (por ahora…). Seis fuimos los que dimos el primer paso en abril de 2022. Curiosamente, casi todos veníamos del mundo de la educación… excepto nuestro Capitán.
Y qué decir de él.
Capitán de la Marina Mercante en su vida profesional, hoy sigue siendo quien mantiene el rumbo del grupo, aunque desde tierra firme. Por motivos de salud tuvo que dejar la bicicleta, pero su papel es absolutamente esencial. Mientras nosotros pedaleamos, él se encarga de la logística: compra el pan, prepara el avituallamiento, nos espera en el punto justo para recuperar fuerzas y se adelanta para dejar todo listo en el alojamiento. Gracias a él, cada final de etapa sabe aún mejor: bicis guardadas, ducha reparadora y la satisfacción del camino recorrido.
Desde aquel abril de 2022 no hemos dejado de sumar kilómetros y experiencias. Estas son algunas de las rutas que ya forman parte de nuestra historia:
- Ruta Vicentina I (hasta Odeceixe)
- Ruta Vicentina II (hasta el Cabo de San Vicente)
- Camino del Cid I (de Vivar del Cid a Daroca)
- Camino del Cid II (de Daroca a Valencia)
- Ruta del Ebro I (de Brañavieja a Tudela)
- Ruta del Ebro II (de Tudela a Riumar)
- Camino del Duero (de Duruelo a La Fregeneda)
Con el tiempo, el grupo ha ido creciendo. A los “profes” se han unido compañeros de la sanidad, la informática… y nuevas historias que se irán sumando poco a poco. Hoy ya somos 14 los que compartimos kilómetros, risas, esfuerzo y, sobre todo, ilusión por seguir descubriendo caminos.
Este blog nace con la idea de contar todo eso: lo que vivimos, lo que aprendemos, lo que nos sorprende… y también esos pequeños detalles que solo aparecen cuando se viaja despacio, a golpe de pedal.
Si además conseguimos inspirar o ayudar a otros amantes de la bicicleta, entonces el viaje será todavía más especial.
Nos vemos en la próxima etapa 🚴♂️